
jueves, 24 de octubre de 2013
RESCATE

lunes, 23 de noviembre de 2009
Caperucita en Manhattan. Comentarios
CAPERUCITA EN MANHATTAN
Erase una vez un cuento escrito por Carmen Martin Gaite; habla de una niña que comparte con Caperucita Roja su espiritu de libertad, su edad y un gracioso chubasquero a juego con los zapatitos rojos.
En su viaje iniciatico conoce a Miss Lunatic una especie de Clochard que vive en Manhattan dentro de la estatua de la libertad haciendo las veces de su espíritu humano.
Madame Bartholdi," Miss Lunatic" es un personaje que sólo puede entenderse como parte de una fábula, en estas los animales hablan,las calabazas se transforman en carrozas, los zapatitos son de cristal...por lo tanto está... excesivamente poetizado. Admitir que un clochard pase a representar a una especie de hada madrina puede ser en la realidad cuestionable; aunque su declaración de principios sea en esencia mas que asimilable; dice:..."para mi vivir es no tener prisa, contemplar las cosas, prestar oido a las cuitas ajenas, sentir curiosidad y compasión, no decir mentiras, compartir con los vivos un vaso de vino y un trozo de pan, acordarse con orgullo de la lección de los muertos, no permitir que nos humillen y nos engañen, no contestar que sí ni que no sin contar antes hasta cien... vivir es saber estar solo para aprender a estar en compañía... vivir es explicarse y llorar...vivir es reirse...he conocido a mucha gente a lo largo de mi vida que en nombre de ganar dinero para vivir se lo toman tan en serio que se olvidan de vivir"...
...El resto de los personajes descartando a su abuela, Gloria Star y el señor Aurelio ( su antiguo novio) son mas o menos convencionales. Comparten una narración mucho más que eficaz...de esta forma, Carmen Martin Gaite nos acerca a una Caperucita que en la cuna del capitalismo elige la libertad...
...y como moraleja nos deja una pregunta...¿ existe en los "ismos" la posibilidad de la libertad?.
martes, 15 de septiembre de 2009
Café con ezquizofrenia/ Adriana Nazca
...solo cuando la esquizofrenia es dulce
Había pasado dos años vacios, alimentados de bellos y gigolísticos recuerdos, inconsistencias que le llevaron hasta la consulta de uno de los más prestigiosos psiquiatras de la comunidad. Bien!todo era agua pasada y esta llamada debía decidir el principio de una nueva etapa en su deteriorada juventud… Como sucede con frecuencia en estas súbitas inspiraciones, no dejo de sorprenderle que solución tan sencilla no se le ocurriera con anterioridad…
…De la cabina telefónica salió una señora gruesa extrañamente ajena a los planteamientos existenciales de Roberto, perdon! Robert. Efectuada la llamada y con una dirección en el bolsillo emprendió la búsqueda por el barrio antiguo de la ciudad.
Durante el tiempo inmediatamente anterior renovó cada mañana su profesión de odio hacia población tan isleñamente pueblerina y seguramente fue una resignación inevitable lo que hizo que aquel día las casas aparecieran ante sus ojos con una cierta nobleza; piedra madera y barro, éstas se extendían frente al mar entre palomas reflejos de vidrieras y lamentos de campanas, pero, a lo que íbamos! Cercana la hora del mediodía continuaba sin encontrar la susodicha calle y un poco impaciente entro con ánimo de informarse en el establecimiento de un ebanista. Aquí los ángeles del infierno, ( viejos conocidos de Robert de cualquiera de sus otras vidas) acordaron jugarle una romántica broma. Y aquí tienen a nuestro amigo camino de un nuevo taller de arte, ya que el ebanista desconociendo la dirección que rezaba en el papel le garantizaba los servicios de una nueva profesora…El flechazo fue instantáneo. Bueno, así me contaron! y aunque en la trastienda de los pensamientos de R. algo le advirtiera sobre los peligros de una cierta irrealidad, se dejó envolver por la música, las flores y aquella voz cadenciosa, parecíale haber encontrado un “gurú” digno además de su amor…
…Se imaginó inocente, pero presiento que sólo logro identificarse con la sombra de su propia creencia, aún así, su practica en ser incondicional a sí mismo le permitió habitar una especie de éxtasis bastante similar al amor. Los días pasaban y él sólo vivía para bendecir el momento en que había decidido cambiar de vida. Contaba a cuantos deseaban oírle y a los que no, su maravillosa aventura. Sintiéndose en dificultad para transmitir todo el caudal de sus emociones en simples palabras determinó hacer versos y cantarlos, aún sin sospecharse glorioso…
Por momentos sus ojos se llenaban de lágrimas ante felicidad tan peculiar y profunda, incluso llegó a reconciliarse con viejos conocidos; la ciudad parecíale menos limitada y hasta creo que su conciencia se orientaba revolucionariamente. Incapaz de evolución tan vertiginosa decidió apuntar puntualmente cada una de las cosas que decidió sentir y decidió por último, hacer una lista de las cualidades y defectos de su amada…algo empezaba a inquietarle…especialmente (¿) …no parecía haber en ella una buena predisposición al sacrificio…y mujeres así, ya se sabe! …Sin embargo le satisfacía reconocer que sus cualidades eran innumerables. No en vano él había decidido amarla. Un buen ejemplo era su maravillosa manera de preparar el café, aquel café que poseía el poder de rescatarle de tantas y tantas hipérboles fármicas. Así entre cigarrillo y cigarrillo en medio de la humareda sentimental confeccionó con toda la precisión de que fue capaz la mencionada lista inimitable fusión de idiomas, en la que se mezclaba el sexo, el cerdo agridulce y algo sobre la histeria femenina que parecía tomar muy muy en serio. Fue haciendose conmovedor su intento de teorizar, de solidificar los “instantes”que escapaban inexorables, casi siempre disgregados y rebeldes a cualquier estructura conocida…pero acaso había disfrutado dentro de la legalidad anímica de uno solo de tan sublimes momentos…? NO! sobre esto no había duda, se trataba mas bien de la fatiga que le producía el no ser “propietario” de la situación; si se me permite expresarlo así lo que no terminaba de resultarle asimilable…
…Si todo enamorado siente la sensación de estar estrenando el sol, a nuestro personaje después de tanto horizonte intrauterino este llegaba incluso a parecerle amenazante; pero pese a estos pequeños condicionantes su felicidad espesaba, ante su perplejidad y la de cuantos compartían sus aventuras. A diferencia de sus relaciones anteriores esta carecía de violencia, será por esto que un buen día, sospechoso de tanta perfección como buen hombre de nuestro siglo, creyó llegada la hora de comprobar las transformaciones emocionales que su benéfica persona efectuaba sobre el objeto de su amor. Las circunstancias parecían prometedoras y un poco por iniciativa propia, otro poco aleccionado por un buen amigo, acordó investigar sobre la patología de aquella co-existencia. Realmente a él no le resultaba peligrosa la situación, pero siempre es mejor valorar prudentemente los acontecimientos; pensó y pensó cual sería la prueba ideal a la que debía someter a su adorada consecuencia…
…Y sumamente satisfecho de sus indagaciones llegó a la conclusión de que lo más eficiente seria privarla de su presencia…Sí, después de comprobar su reacción él podría estar tranquilo respecto a su dependencia emotiva. Tal vez el juego era un poco cruel, pero la intención era buena. Adornó durante días cuidadosamente sus actos, el momento lo merecía, y al cabo, convencido de hacer lo mejor para los dos, actuó, con la mayor honestidad.
Sentado en el sillón amarillo, tapizado de exóticos pájaros y con una bellísima música de fondo revivió el indispensable ritual…adecuó la terminología y el timbre de voz…tal vez porque, en el último instante sospecho, la posibilidad de un…error.
(Adriana Nazca 1984- 85), es miembro del Club de lectura La Espiral.
jueves, 16 de abril de 2009
Sin noticias de Gurb, por Ángeles Pérez Rocha
Buscando a Gurb es un ejemplo de lo poco que conocemos de nosotros mismos. Da un toque de humor a las peripecias de dos extraterrestres que llegan a la tierra encontrando un mundo, no sé si diferente a lo que ellos pensaban encontrar, pero sí diferente y distinto a su realidad. Me gustó.
Los extraterrestres parecen tener sentimiemtos, quizás más que nosotros.
sábado, 29 de noviembre de 2008
El mundo de Millás, por Adriana Nazca
jueves, 11 de septiembre de 2008
COMETAS
(por José Gutiérrez Calderín)
Cuando veo una cometa en el cielo, recuerdo que yo, de niño, me iba al barranco a echarlas al aire. Para fabricarlas cogíamos cañas que pesan poco, papeles de colores, hilo carreto y trapos
para hacer la cola. Hoy en día, las cometas son más sofisticadas pero igual de bonitas.
COMETAS
(por Jorge García López)
El viento es una cometa que arrastra sus sueños y que, en un lienzo de trazos invisibles, se nos refleja a grandes rasgos el dolor humano. A todos nos ha recorrido alguna vez el pensamiento. Pero si el hilo que se trenza es más fuerte que nosotros mismos, hemos de encontrarnos tras el esfuerzo y el amor por las pequeñas cosas o bien, todo lo que damos se nos devolverá con mayores ilusiones.
REENCUENTRO
(por Juan Alberto Hernández)
Echó a correr contra viento y levantó el vuelo majestuosa, con tanto ímpetu, que escapó de mis manos.
Por la noche, encontré su estela e hicimos todo un alarde de acrobacias y jirones que sonrojaron a todos los que pululaban por allí.
Ya de madrugada, desperté exhausto. En mi mesa de noche, un libro abierto que hablaba de cometas. En mis manos, solo había… “polvo de estrellas”.
lunes, 17 de marzo de 2008
TEATRO Y SOMBRAS
(por Ángeles Pérez Rocha)
El teatro es fuente de luz, es la inspiración del escritor; la actuación es la culminación de sus anhelos, de su expresión hecha realidad, no existe la oscuridad en su trabajo; pero esa oscuridad aparece en la interpretación de su fuente de luz, en la comercialización de su obra, en la fase de difusión de su obra, en la crítica mal hecha, en la familia que hay detrás del telón.
SOMBRAS
(Por Maribel Delgado Silvera)
Todas las cosas tienen sombras. Todas las personas tienen sombras. Y en el teatro cada actor tiene su sombra. Cada personaje tiene su doble sombra. La sombra del doble personaje que esconde y la de la persona. Esto nos crea a veces una duda, una interrogación, sobre todo de la primera sombra. La segunda sombra es regalada. Cuando un escritor presenta a un personaje y nos habla de él tenemos que estar pendiente a lo largo de la historia de sus sombras.
SOMBRAS Y TEATRO
(Por Gualterio Rodríguez Moreno)
Las sombras son los reflejos del cuerpo, se ven en la penumbra de cualquier sitio iluminado. Es un resplandor en la oscuridad, la sombra es como si el alma estuviera encima de la persona, que no se la quita nunca de encima. Para que haya sombra tiene que haber luz para que se note la sombra. El teatro me recuerda cuando era muy pequeño y fui a ver una obra de teatro en Guanarteme, en la que actuaba mi hermano: le pusieron una barba con un corcho quemado…lo pasé muy bien, era algo que nunca había visto. El teatro es algo impresionante, algo maravilloso, un espectáculo impresionante. El teatro es como si fuera otro personaje en el mundo exterior.
EL TEATRO
(Por José Gutiérrez Calderín)
El teatro es la forma que cada ser humano tiene para expresarse, para sacar lo que tiene uno interiormente y expresarlo hacia fuera. Puede haber dos o más personas dialogando, riendo o llorando en el escenario y pasarlo bien, así el tiempo se hace más corto. El teatro es un arte, los hay de marionetas, de danza, etc…Los mejores actores de cine empezaron en el teatro como base para una buena interpretación.
LAS SOMBRAS
(Por José Gutiérrez Calderín)
Las sombras sirven para cobijarnos cuando hace un día de calor fuerte. La sombra siempre va con nosotros, nos movemos y ella nos sigue…
EL TEATRO Y LAS SOMBRAS
(Por Ángel Machín)
Las sombras se ocultan en la oscuridad del teatro. Cuando éste se ilumina, salen a la luz…como si nacieran en ese instante. Como si fuera un teatro de sombras chinescas, en las que el artista puede dar forma a cualquier figura. La vida es un teatro, en la que podemos actuar con o sin sombra; pero eso nos preocupa menos que no tener luz, ya que cada amanecer la tenemos de nuevo. Las sombras y el teatro van de la mano, como sombras chinescas, ya que el causante de todo es la luz.
SOMBRAS
(Por Esther Rojas)
Sombra, qué feliz se te ve escondida entre los rincones de la casa. Al verte causas temor al principio, tienes algo que no tienen los demás y es esa claridad cuando te vas. Con esa sombra podría sentarme y hablar de sus beneficios. ¡Qué difícil sería vivir sin ti, hermosa!.
Todo está creado para cumplir una misión. Tus cualidades son: descansar del sol o de la luz eléctrica…quiero esconderme de lo que no me gusta y me da mucho miedo. Me das paz, armonía, vida. Además, detrás de ti viene la primavera, tu compañera…
LA SOMBRA. EL TEATRO
(Por Jorge García)
La sombra es la forma que atrapa un sueño, una idea. Casi suele decirse que sin ella se desvanece parte de lo que se crea. A un paso de los recuerdos que vivimos, nos parece que ella sigue ahí, dado que es intangible y sólo la vemos cuando, con su magia, se nos proyecta.
En cuanto al teatro, pienso que es un mundo donde lo atónito se confunde entre una niebla de misterio que mezcla sombra y teatro. Así, encontramos actos de interpretación o representación donde participamos.
EL TEATRO
(Por Eduardo Marrero Cedrés)
Cuando estudiaba sexto de EGB participé en una obra de teatro. Trataba de tres matrimonios que iban al juzgado para solicitar el divorcio. Yo representaba el papel de un ayudante del juez. Una de las frases que decía era: “Señor juez, hay una ley que permite el divorcio si a uno de los cónyuges le huele la boca”. Pero el juez finalmente no le concedía el divorcio a ninguno de los matrimonios.
Aún recuerdo como hice el sombrero, con cartón, cartulina negra y mucho pegamento.
Pienso que el teatro es un medio de comunicación que entretiene y, en muchas ocasiones, nos enseña diferentes situaciones de la vida, a veces cómicas y otras tristes.
LA SOMBRA
(Por Eduardo Marrero Cedrés)
La sombra es la falta de luz…
EL TEATRO DE LA VIDA
( por Juanbe)
Que sería de la realidad sin sombras, esa eterna compañera que se distorsiona al paso, tal vez para recordarnos que existe una realidad tangible y otra a-sombrosa que tendemos a olvidar y que se nos escapa.
Leyendo a Millás, a Platón, contemplando una acuarela, admirando reflejos de mar, he aprendido a solapar mi sombra para discernirla, he jugado con ella para definirla, la he evidenciado, porque también soy yo ese personaje que se deforma y se dobla por las esquinas de mi ciudad-teatro que es la vida.
Que sería de la realidad y el arte sin sombras, que sería de una escena sin vida, qué sería, qué sería…
martes, 11 de diciembre de 2007
El TREN
(Por Tomás Cabrera)
Raíles chispeantes
guardagujas en acción
revisores sonrientes
locomotoras pesadas
andenes desesperantes
ruedas de hierro
trenes subterráneos
puentes altos y túneles profundos
coches camas, Talgo y Ave
el tren de la vida
tren de vida…
