miércoles, 29 de enero de 2014


LA NIEVE


Como cada año
en la estación del invierno,
llegó el frío
y con él la esperada nieve.
La nieve,
de repente cae,
es invierno,
¡qué tristeza!
pues otro año pasa,
pero siempre con la esperanza de uno mejor.
Cae nieve cae.


Àngel

HACIA LA LUZ
 
La espera había sido larga. Sin embargo, había valido la pena. Lo que habían esperado con tanta ilusión, por fin se les aparecía. Primero se había revelado como un pequeño resplandor muy tenue, como anunciando lo que vendría después. Finalmente, el débil destello se había transformado en un halo de luz radiante que invitaba a avanzar hacia él. Eso es lo que habían hecho, sin temor. El halo de luz iluminaba toda la etancia y nubes de polvo se colaban por los resquicios de las puertas. Avanzamos en dirección a la luz con la esperanza de que nuestros corazones se verían reconfortados. Sin duda, había valido la pena la espera.

Elías

EL ESCRITOR

Bajo el sol de Madrid un escritor escribe sobre su infancia en el norte de la Península, se acuerda de que le gustaba caminar bajo la llovizna o descubrir nuevos campos para andar, también se acuerda de que llevaba siempre con él un lapiz para poder escribir en cualquier momento.
Rubén

miércoles, 4 de diciembre de 2013


LA CEGUERA

Amanece, y yo me hago consciente de la emoción que supone compartir imágenes, ahora que mi mejor amigo puede quedar en tinieblas; su mundo se limitara a percibir los aromas, el tacto, los sonidos.

La música, su gran pasión adquirirá una nueva dimensión, y sus amigos permaneceremos en su mente con nuestro aspecto actual. Tendrá que aprender a conducirse por las calles, a leer; descubrirá en nuestras voces otros matices, adivinará la naturaleza de tantas frases relegadas en esta era de los iconos; lo que sin embargo significara una profundización en el lenguaje, en la vida misma de las ideas…

A pesar de esto, ninguno de nosotros quiere perder esta facultad divina, a la que nos ha enfrentado en este momento su situación. Intento en vano compartir los temores de ese mundo inhóspito, donde sin duda encontrara nuevos horizontes, en los que re-crearse en el fondo y de la forma más sutil e inevitable...posible.

Sobre la propia contradicción: Amanece.

Adriana Nazca

jueves, 14 de noviembre de 2013


“ LOS FINADOS”

Por las esquinas de Noviembre aparece el” Rancho de Animas”, como sombras a la luz de los viejos faroles, entonando décimas improvisadas y un tanto monótonas en homenaje a la memoria de los seres ya idos. Esta costumbre en la isla se denomina “Los finados”…y hay algo de desafío a la naturaleza en el hecho de reunirse en los patios canarios para compartir los frutos de la época. Huele entonces a castañas asadas, a dulces de almendras o higos acompañados del tradicional anís. Parte material de lo que en su origen es una lucha contra el olvido de las personas queridas… recuerdos, como expresión de un eco interior, grato peaje al misterio, al inevitable paso del tiempo…

Adriana Nazca

jueves, 24 de octubre de 2013

RESCATE





Conozco un coleccionista de radios antiguas; radios que en otros tiempos fueron el centro de hogares por cuya ventana entraron historias que ayudaban a los espíritus soñadores a aventar las limitaciones de una posguerra que se alargaba entre sones de folklóricas, aventuras de Diego Valor o novelas más o menos lagrimosas…

Ahora, en la era de la comunicación, él, acompasa su tiempo a estos viejos aparatos y con sumo mimo les devuelve la voz, no la memoria, impresa esta en el diseño de sus nobles carcasas, testigos de tantos acontecimientos importantes.

Este, su mundo analógico, corre acompañado de ritmos clásicos, haciendo de su estudio un lugar recoleto digno de oídos cómplices…refugio amable a orillas de una época en vías de extinción…

ADRIANA NAZCA.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Caperucita en Manhattan. Comentarios

CAPERUCITA EN MANHATTAN

Erase una vez un cuento escrito por Carmen Martin Gaite; habla de una niña que comparte con Caperucita Roja su espiritu de libertad, su edad y un gracioso chubasquero a juego con los zapatitos rojos.

En su viaje iniciatico conoce a Miss Lunatic una especie de Clochard que vive en Manhattan dentro de la estatua de la libertad haciendo las veces de su espíritu humano.

Madame Bartholdi," Miss Lunatic" es un personaje que sólo puede entenderse como parte de una fábula, en estas los animales hablan,las calabazas se transforman en carrozas, los zapatitos son de cristal...por lo tanto está... excesivamente poetizado. Admitir que un clochard pase a representar a una especie de hada madrina puede ser en la realidad cuestionable; aunque su declaración de principios sea en esencia mas que asimilable; dice:..."para mi vivir es no tener prisa, contemplar las cosas, prestar oido a las cuitas ajenas, sentir curiosidad y compasión, no decir mentiras, compartir con los vivos un vaso de vino y un trozo de pan, acordarse con orgullo de la lección de los muertos, no permitir que nos humillen y nos engañen, no contestar que sí ni que no sin contar antes hasta cien... vivir es saber estar solo para aprender a estar en compañía... vivir es explicarse y llorar...vivir es reirse...he conocido a mucha gente a lo largo de mi vida que en nombre de ganar dinero para vivir se lo toman tan en serio que se olvidan de vivir"...

...El resto de los personajes descartando a su abuela, Gloria Star y el señor Aurelio ( su antiguo novio) son mas o menos convencionales. Comparten una narración mucho más que eficaz...de esta forma, Carmen Martin Gaite nos acerca a una Caperucita que en la cuna del capitalismo elige la libertad...

...y como moraleja nos deja una pregunta...¿ existe en los "ismos" la posibilidad de la libertad?.




( Adriana Nazca). Es miembro del Club de Lectura la Espiral